La artrosis es una enfermedad articular degenerativa que provoca dolor, hinchazón y rigidez, y que afecta a la capacidad de una persona para desplazarse sin limitaciones. Cuando el dolor y la pérdida de la movilidad o funcionalidad se vuelven crónicos, las personas con artrosis a menudo tienen limitaciones para realizar actividades significativas, su bienestar se ve afectado y presentan malestar psíquico.
La artrosis afecta a toda la articulación, incluso a los tejidos que la rodean. Es más frecuente en las articulaciones de la rodilla, la cadera, la columna vertebral y la mano.
Muchos factores pueden favorecer la aparición de la artrosis, como antecedentes de lesiones o uso excesivo de las articulaciones, edad avanzada y sobrepeso.
Se pueden reducir los síntomas realizando ejercicios y llevando una alimentación saludable para desarrollar músculos fuertes, así como mantener un peso saludable. En los casos graves, se recurre a la cirugía para sustituir las articulaciones a fin de reducir el dolor y recuperar la movilidad.
Datos y cifras
Entre los pacientes afectados por Osteoartrosis existen dos subgrupos que presentan un gran reto para la medicina actual: entre ellos los pacientes adultos ‘jóvenes’ y los pacientes con fenotipos específicos como:
– Osteoartrosis avanzada de articulación femoro-patelar
– Osteoartrosis tricompartimental con prescripción para prótesis que no quieran o puedan operarse
– Osteoartrosis Kellgren-Lawrence grado III a IV
– Osteoartrosis en pacientes Obesos (BMI > 30 kg / m2)
– Pacientes con comorbilidades que limiten la prescripción de prótesis total de rodilla

Referencias bibliográficas

